Prensa

mar 30, 2016
Fuente: Diario Estrategia
Categoría: Nacionales

Rotulado de Alimentos


La Contraloría General de la República se pronunció la semana pasada sobre las dudas existentes por las interpretaciones dadas a la nueva Ley de Etiquetado de los Alimentos que entra en vigencia a partir del próximo 27 de junio. Con ello zanjó la discrepancia existente entre las autoridades del Ministerio de Salud y el Comercio, dándole la razón al Ejecutivo quien sostiene que a partir de la fecha mencionada todos los productos alimenticios que estén siendo comercializados y que sobrepasen los niveles máximos permitidos de sodio, grasas saturadas, azúcar y calorías, deberán contar con el nuevo rotulado con el octógono negro como advertencia sobre el potencial peligro que su consumo reviste para la salud humana.

El Comercio, en tanto, había interpretado que se podría seguir comercializando productos envasados previo a la entrada en vigencia de la Ley, aún cuando no contarán con el nuevo etiquetado, para evitarle pérdidas al comercio, y para no ocasionar quiebres de stock en productos, sobre todo en las semanas previas al 27 de junio. Ningún comercio querrá quedarse con un stock de productos que no pueda vender después de esa fecha. Si bien quedará exento un gran número de productos y que son los elaborados por micro, pequeñas y medianas empresas, las que tendrán hasta junio de 2019 para adoptar el etiquetado según lo estipula el reglamento de la Ley.

En tanto, el subsecretario de Salud Pública desestimó riesgos de pérdidas, o problemas de stock, por cuanto a los productos ya envasados, cuyas etiquetas deberán cambiar, se les podrá pegar un autoadhesivo con la advertencia nutricional, agregando que en un principio la fiscalización se centrará en supermercados y establecimientos educacionales, y que la idea no es perseguir a los pequeños comercios. Queda en evidencia, eso sí, que en esta Ley, así como en otras, los espacios dejados a la interpretación y a la discrecionalidad de quien es llamado a fiscalizar, genera incertidumbre, lo que afecta a la actividad del sector. Lo que se suma a una serie de otras incertezas que mantienen estancada la actividad económica.

Recuadro :         

Queda en evidencia, eso sí, que en esta Ley, así como en otras, los espacios dejados a la interpretación y a la discrecionalidad de quien es llamado a fiscalizar, genera incertidumbre, lo que afecta a la actividad del sector.